Se realizó el tercer Seminario de Desarrollo Productivo

El evento se llevó a cabo este martes en el Salón Federal del Ministerio de Producción. Participaron autoridades, asesores, y especialistas en desarrollo productivo. ¿Cómo insertarse de manera inteligente al mundo? ¿Cuáles son los mejores productos que pueden triunfar en el exterior?


El evento se llevó a cabo este martes en el Salón Federal del Ministerio de Producción. Participaron autoridades, asesores, y especialistas en desarrollo productivo.

¿Cómo insertarse de manera inteligente al mundo? ¿Cuáles son los mejores productos que pueden triunfar en el exterior? Estas y muchas otras preguntas fueron el centro de debate del seminario “Vínculos relacional para la inserción en cadenas globales de valor no masivas: oportunidades para países de ingreso medio”, organizado por la Secretaría de Transformación Productiva (STP) del Ministerio de Producción.

El secretario, Lucio Castro, estuvo a cargo de la presentación en el tercer encuentro del ciclo Seminario de Desarrollo Productivo. En el mes de mayo, Juan Carlos Hallak, Coordinador de Articulación Institucional de la STP, presentó su trabajo sobre cadenas globales de valor no masivas.

Castro dijo que “estamos recorriendo la última etapa de la normalización de la economía, que se cerró con el acuerdo con los holdouts. Ahora empieza una etapa en la que tenemos que pensar ¿cómo se inserta Argentina de manera inteligente en el mundo?” y agregó: “Para esto es imprescindible ver dónde tenemos oportunidades y qué productos involucran la creatividad y capacidad de los argentinos en mercados no masivos, que tengan salarios medios”.

Juan Carlos Hallak presentó los lineamientos y oportunidades que permite pensar la integración e inserción en cadenas globales de valor no masivas a países en desarrollo, a partir de  casos exitosos de empresas argentinas que habían podido insertarse en el mercado mundial.  A contramano de su idea inicial, a través del estudio de campo, se dio cuenta que lo que hace la diferencia en una empresa no es la tecnología, sino la capacidad para interpretar y adaptarse a las demandas del mercado externo. Este proceso de entender los gustos y la idiosincrasia externa es lo que fue determinante para aquellos que pudieron insertarse y consolidarse a través del tiempo en las cadenas globales de valor.

A partir de esto, contó en detalle la historia de dos emprendimientos de muy diferentes características. El primer caso tiene que ver con una firma de zapatos de alta gama, que pudo posicionarse en el mercado sueco a través del requerimiento de una marca de ropa que necesitaba una línea de calzado. Por medio de una argentina que conocía cómo trabajaba la empresa, y que hace varios años residía en Suecia, lograron diseñar calzado acorde a los estándares de calidad y el diseño requerido por el mercado sueco.

El segundo caso exitoso tiene que ver con una empresa de Rafaela, Santa Fe, que hace válvulas para autos. Con el tiempo y en la mejora de la calidad de sus productos, fue posicionándose como proveedor de firmas como Peugeot, Ferrari y Mc Laren, poniendo un fuerte énfasis en el mercado de competición. Esto ponía en juego su capacidad como pyme para cumplir con estrictos estándares de calidad internacional y saber combinar materiales, como también el hecho de perfeccionarse en resistencia técnica.

Estos dos casos, si bien son simbólicos, nos muestran que a la hora de satisfacer las demandas de mercados externos, se introducen mejoras en los procesos productivos, y que a su vez, se puede compatibilizar con los requerimientos del mercado interno.

Además de Hallak, estuvieron presentes el secretario de Transformación Productiva, Lucio Castro; el subsecretario de políticas de Desarrollo Productivo, Ezequiel Tacsir; la subsecretaria de Desarrollo y Planeamiento Productivo, Paula Szenkman;  asesores, equipos técnicos, y especialistas en desarrollo productivo.