Con foco en el fortalecimiento del sector textil, Producción trabaja junto a la cadena de valor del algodón

La cadena de valor del algodón tiene un enorme peso en las economías regionales de Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe, donde el sector genera una gran cantidad de puestos de trabajo: tan solo las hilanderías y desmontadoras emplean a más de 70.000 personas.


  • La cadena de valor del algodón tiene un enorme peso en las economías regionales de Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe, donde el sector genera una gran cantidad de puestos de trabajo: tan solo las hilanderías y desmontadoras emplean a más de 70.000 personas. En 2015, se exportaron 51 mil toneladas de fibra de algodón por un valor superior a US$ 47 millones.
  • Es por eso que el Plan Nacional de Calidad la seleccionó como un eje central para que los sectores público y privado definan una visión y una estrategia unificada, que le permita a esta cadena crecer y desarrollarse a partir de la transformación productiva.

Representantes del sector algodonero, entidades financieras, institutos tecnológicos y académicos, y organismos públicos nacionales y provinciales (de las provincias algodoneras y de Cruz del Eje, Córdoba) diseñaron líneas de acción concretas para aumentar de manera genuina la competitividad del sector y generar así más y mejores empleos.

 

La iniciativa forma parte del Plan Nacional de Calidad, un programa impulsado por la Secretaría de la Transformación Productiva, en el cual las cinco Secretarías del Ministerio de Producción de la Nación trabajan en conjunto con el INTI para incentivar y apoyar la mejora en la calidad de los bienes y servicios de producción nacional. En esta actividad puntual también participó el Ministerio de Agroindustria de la Nación.

 

El tema central del encuentro fue la necesidad de desarrollar una red nacional de laboratorios públicos de referencia para la calidad de la fibra de algodón. Esta red permitiría la trazabilidad a lo largo de toda la cadena, que va desde el campo en el cual se produce el algodón hasta que alguien viste la ropa fabricada con esta materia prima. El objetivo es evitar la distorsión en los incentivos y mejorar la integración de los distintos eslabones de la cadena.

 

Además, la red de laboratorios permitiría medir la calidad de la fibra de algodón de manera objetiva, alineada a los estándares internacionales, y brindaría asistencia para mejorar las condiciones de comercialización y exportación.

 

Otro eje central del encuentro fue la necesidad de impulsar proyectos de asociatividad entre empresas y de consolidación de clústers, para potenciar la competitividad a través del financiamiento de iniciativas colectivas.

 

“Las mejoras de calidad requieren del diálogo y trabajo articulado entre todos los sectores involucrados a lo largo de la cadena productiva, junto con el Estado. Ese es el espíritu del Plan Nacional de Calidad: reunir a todas las partes, escuchar sus necesidades y expectativas, definir líneas de trabajo concretas y proveer de las herramientas necesarias para que nuestra industria se desarrolle y alcance su máximo potencial”, expresó Lucio Castro, Secretario de Transformación Productiva.

 

El cultivo del algodón desempeña un rol estratégico en las economías regionales del norte de nuestro país y en el desarrollo de la industria textil nacional. Es importante por el valor que genera, por la ocupación de mano de obra y por su impacto social, ya que históricamente se caracterizó por la presencia de minifundistas y pequeños productores (son el 83% de los productores algodoneros). El rol predominante de la actividad en el Chaco posicionó al NEA como la principal región productora del país.